El Gobierno autorizó el pasado 29 de junio al Instituto Catalán de Finanzas (ICF) a comercializar una nueva línea de crédito llamada línea de capitalización empresarial para las pymes, que contarán con una dotación de 100 millones de euros y que se destinará a mejorar la estructura de las empresas catalanas para que puedan hacer frente a los retos de la actual coyuntura económica y llevar a cabo proyectos de crecimiento empresarial en sectores que sean estratégicos y aporten valor añadido y ocupación a la economía catalana.
La nueva línea de crédito financiará ampliaciones de capital de empresas catalanas, suscritas por los accionistas actuales o por otros que se incorporen. Concretamente, podrán ser beneficiarias las personas físicas o jurídicas que tengan domicilio fiscal o social en Cataluña, una estructura financiera equilibrada, generación de caja suficiente y estados financieros auditados o fiscales.
Se podrán financiar ampliaciones de capital en empresas que tengan un capital social mínimo de 3 millones de euros y que, con 3 años de experiencia, facturen como mínimo 10 millones de euros anuales. El importe máximo financiables será del 15% del capital social resultante tras la ampliación.
El plazo de amortización de estos préstamos será de hasta ocho años, con los dos primeros de carencia, y con un periodo de disposición de seis meses. El tipo de interés será Euribor con una prima del 0,5% y un margen que se determinará según la solvencia y características del titular, así como las garantías aportadas.
Esta iniciativa se enmarca en las medidas del Gobierno para dar apoyo y potenciar los proyectos de crecimiento de las empresas o grupos empresariales, de dimensión mediana, en sectores que aporten valor añadido y empleo a la economía catalana.